Fobias y miedos irracionales
Cuando el miedo te bloquea y te hace evitar situaciones, deja de ser “solo un miedo” y empieza a limitar tu vida.
Puedo ayudarte a recuperar seguridad y tranquilidad.
Terapia presencial en Valencia y online.
Las fobias y los miedos intensos no aparecen porque “te lo imaginas” o porque “eres sensible”.
Son respuestas muy reales del cuerpo, que activa la alarma incluso cuando no hay un peligro real.
Ese miedo se vuelve tan intenso que empiezas a evitar situaciones para no pasarlo mal.
Las fobias pueden manifestarse de formas muy diferentes. Algunas aparecen ante situaciones
muy concretas y otras van acompañadas de pensamientos intrusivos o miedo a perder el control.
Estos son algunos de los miedos que trabajo con más frecuencia en consulta:
Miedo intenso a perder el control y hacer daño a alguien o a ti misma,
aunque no quieras hacerlo y vaya en contra de tu forma de ser.
Miedo a hacer el ridículo, equivocarte o ser juzgada en situaciones sociales,
reuniones o conversaciones del día a día.
Bloqueo al ponerte al volante o anticipación intensa al imaginar conducir,
que lleva a evitar trayectos o determinadas zonas.
Miedo intenso a subir a un avión o incluso a imaginar el vuelo,
con anticipación negativa y activación física.
Miedo a análisis, vacunas o intervenciones,
que lleva a evitar revisiones o posponer pruebas importantes.
Preocupación intensa por la posibilidad de tener una enfermedad grave,
con muchas comprobaciones o búsqueda constante de información.
Miedo a espacios cerrados o lugares donde sientes que sería difícil escapar
si te encontraras mal.
Miedo intenso a animales concretos (perros, pájaros, cucarachas, arañas…),
que puede llevar a evitar ciertos lugares o actividades.
En algunas ocasiones, estos miedos intensos se acompañan de otras dificultades
vinculadas a la ansiedad y el control:
Muchas personas que llegan con fobia de impulsión sienten una mezcla de miedo,
confusión y vergüenza. No porque quieran hacer daño, sino porque su mente imagina escenarios
que les asustan profundamente.
En una sesión, una paciente me dijo:
“Tengo miedo de contártelo porque si lo digo en voz alta, temo que signifique algo sobre mí.”
Lo que no sabía aún es que los pensamientos intrusivos no hablan de sus deseos ni de su personalidad,
sino de un sistema de alarma que lleva demasiado tiempo encendido.
Con claridad, acompañamiento y herramientas concretas, el cuerpo aprende a relajarse y esos pensamientos
pierden fuerza. No es un problema de “control”, es un problema de alarma.
Y eso sí se puede trabajar.
Analizamos cuándo aparece tu miedo, qué evitas y cómo lo vive tu cuerpo para adaptar el proceso a ti.
Entiendes qué es una fobia, por qué se mantiene y cómo funciona la respuesta de alarma.
Te doy herramientas para bajar la activación y sentirte más segura cuando aparece el miedo.
Revisamos los “¿y si…?” y los escenarios catastróficos que activan el miedo.
Avanzamos paso a paso, con un plan concreto y siempre respetando tu ritmo.
Te doy herramientas para prevenir recaídas y mantener los avances a largo plazo.
Superar una fobia no significa dejar de sentir nunca miedo, sino aprender a manejarlo
para que no decida por ti. Estos son algunos de los cambios que suelen aparecer
a medida que avanzas en terapia:
Recuperas la sensación de seguridad al enfrentarte a situaciones que antes evitabas.
Disminuyen la taquicardia, la presión en el pecho, los mareos y otros síntomas de ansiedad.
Te sientes más libre para viajar, conducir o hacer planes sin que el miedo marque tus decisiones.
Se reduce la anticipación negativa y los pensamientos catastróficos sobre lo que podría pasar.
Aumenta tu autoconfianza y la sensación de que puedes manejar lo que ocurre.
Aprendes recursos para regularte si el miedo aparece y mantener los cambios a largo plazo.
No se trata de ser valiente, sino de estar acompañada mientras recuperas tu vida.
Estaré encantada de acompañarte con un enfoque respetuoso, claro y a tu ritmo.
Puedes reservar tu primera sesión presencial u online desde aquí.
